Enfermedades Autoinmunes

Las Enfermedades Autoinmunes se producen por una alteración del sistema inmune que provoca que células del sistema inmunitario reconozcan como extrañas a células propias del organismo, desencadenando una respuesta inflamatoria.

Estas enfermedades, por su propia naturaleza, pueden afectar de forma simultánea o consecutiva a diferentes órganos y sistemas, lo que obliga al médico a poseer una sólida formación básica y a la interpretación holística del enfermo y de su cuadro clínico. Por este motivo, estos pacientes presenten síntomas clínicos muy variados debido a la afectación simultánea de distintos órganos, pudiendo presentar, además, distintos marcadores serológicos, lo que en ocasiones complica el proceso diagnóstico. Su prevalencia y tratamiento son variables, dependiendo de la enfermedad, si bien se han contabilizado hasta la fecha más de 100 tipos de enfermedades autoinmunes.

1.- Enfermedades Autoinmunes Sistémicas o no órgano específicas: se producen cuando la respuesta del sistema inmune va dirigida contra componentes (antígenos) presentes en diferentes tejidos, dando lugar a manifestaciones sistémicas. Dentro de este grupo de enfermedades sistémicas están:

– las provocadas por inmunocomplejos circulantes (lupus eritematoso sistémico, síndrome de Schonlein-Henoch, vasculitis por hipersensibilidad)- síndrome de Sjoegren y síndrome seco- vasculitis (granulomatosis con poliangeítis o enfermedad de Wegener, poliangeítis microscópica, granulomatosis con poliangeitis y eosinofilia o enfermedad de Churg-strauss, panarteritis nodosa clásica, enfermedad de Horton, enfermedad de Takayasu)

– miopatías inflamatorias

– síndrome antifosfolípido primario

– sarcoidosis

Enfermedades Autoinmunes Órgano-específicas:se producen cuando la respuesta inmune va dirigida contra antígenos que son característicos de un determinado tejido, por lo que las manifestaciones clínicas se ceñirán a dicho tejido. Estas enfermedades pueden ser:

– endocrinas (diabetes mellitus tipo 1, enfermedad de Addison, tiroiditis de Hashimoto)

– dermatológico (pénfigo, lupus discoide)

– hematológico (anemia hemolítica, púrpura trombopénica idiopática)

– digestivo (anemia perniciosa, enfermedad inflamatoria intestinal)
etc